INFOR integra comité directivo de proyecto ANID que utiliza tecnología nuclear para mejorar la regeneración de especies vulnerables como la palma chilena, el queule, el belloto del sur y el quillay.


Con el objetivo de fortalecer la conservación y recuperación de especies nativas amenazadas, el Instituto Forestal (INFOR) forma parte del Comité Directivo de un proyecto financiado por ANID que apuesta por la innovación científica para enfrentar los efectos del cambio climático en los ecosistemas forestales del país.

La iniciativa —desarrollada junto a la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN) y con la colaboración de AGROMEN, el Centro de Semillas de CONAF y la Fundación Batuco Sustentable— busca aplicar radiación ionizante como herramienta para mejorar la germinación y el crecimiento inicial de especies como la palma chilena, el queule, el belloto del sur y el quillay, todas de alto valor ecológico y actualmente bajo presión.

Durante una jornada realizada en modalidad híbrida, autoridades y equipos técnicos presentaron los avances y proyecciones del proyecto, relevando su carácter innovador y su potencial impacto en programas de restauración ecológica.

El director del proyecto e investigador de INFOR, Patricio Rojas, destacó que el principal desafío es traducir este conocimiento en soluciones concretas para la conservación. “El desafío es avanzar hacia protocolos que permitan potenciar la regeneración de estas especies y su incorporación en programas de restauración ecológica. Porque cuidar el bosque nativo hoy es asegurar biodiversidad para el futuro”, afirmó.

En la instancia participó el director (s) de CCHEN, Felipe Guevara, junto a la encargada de la Línea de Conservación y Mejoramiento Genético de INFOR, María Paz Molina, quienes abordaron los avances técnicos del proyecto y su proyección en el ámbito de la investigación aplicada.

La jornada también contó con la participación remota del gerente general de AGROMEN, José Manuel Contreras, y de manera presencial del director del Centro de Semillas de CONAF, Adán Díaz, reflejando el carácter colaborativo de esta iniciativa, que articula capacidades del mundo científico, el sector público y actores vinculados al territorio.

Este proyecto representa un paso significativo en la incorporación de tecnologías avanzadas para la conservación del bosque nativo, aportando nuevas herramientas para enfrentar la pérdida de biodiversidad y avanzar hacia una gestión forestal más resiliente y sostenible.