La iniciativa, desarrollada junto a la Universidad de Chile en el Fiordo Comau, reunió a participantes de Chile, Colombia, Perú e Italia e incorporó por primera vez los estándares internacionales de restauración de ecosistemas promovidos por la FAO. Desde su creación, el programa ha contribuido a la formación de cerca de 80 profesionales vinculados a la recuperación de ecosistemas forestales.


Consolidando su rol como referente nacional en investigación forestal, restauración ecológica y transferencia de conocimiento, el Instituto Forestal (INFOR) culminó exitosamente la cuarta versión del curso de especialización “Metodologías de Restauración de Bosques”, instancia formativa desarrollada en conjunto con la Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza de la Universidad de Chile.

El programa, realizado en el Fiordo Comau, Región de Los Lagos, reunió a profesionales, investigadores, consultores, técnicos, guardaparques y estudiantes de postgrado provenientes de distintas regiones del país, además de participantes de Colombia, Perú e Italia, fortaleciendo su creciente proyección internacional.

La iniciativa se enmarca en los objetivos del Decenio de las Naciones Unidas para la Restauración de los Ecosistemas y busca responder a una necesidad cada vez más urgente: formar capital humano especializado para enfrentar los desafíos asociados a la recuperación de ecosistemas degradados y al fortalecimiento de la resiliencia de los territorios frente al cambio global.

Durante dos semanas, los participantes desarrollaron actividades teóricas y prácticas en terreno en las inmediaciones de la Fundación Alerce 3000 y de la Estación Científica de la Fundación San Ignacio del Huinay, donde diseñaron propuestas de restauración basadas en experiencias reales y metodologías de aplicación internacional.

Uno de los principales impulsores de esta iniciativa es el investigador principal de INFOR y encargado del Laboratorio de Bosques Insulares, Jan Bannister, quien destacó que el curso surge como una respuesta concreta a una necesidad detectada en el ámbito de la restauración ecológica. “Una de las grandes brechas que hemos identificado ha sido la capacitación o el fomento de las capacidades del capital humano”, señaló.

El especialista explicó que la evolución del programa ha ido de la mano con los cambios que ha experimentado la restauración ecológica a nivel mundial. “En un principio estaba más enfocado a los bosques. Luego empezamos a tomar más en cuenta aspectos sociales y económicos, y ya hemos evolucionado a incorporar una perspectiva del paisaje”, afirmó, agregando que el objetivo es abordar el desafío de la restauración de ecosistemas “desde un punto de vista muy amplio”.

Precisamente, uno de los hitos de esta cuarta versión fue la incorporación de los Estándares para la Práctica de la Restauración de Ecosistemas promovidos por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), fortaleciendo el alineamiento del curso con las mejores prácticas internacionales.

En este contexto, el académico de la Universidad de Chile y director del Laboratorio de Restauración de Bosques, Juan Ovalle, destacó que el programa ha incrementado progresivamente su nivel de complejidad y rigurosidad técnica. “En la medida que vamos avanzando en las versiones, se van complejizando las metodologías en terreno, las cuales se están asociando cada vez más a estándares que están internacionalmente reconocidos”, explicó.

Ovalle también relevó el valor que tiene la investigación aplicada en la formación de nuevos especialistas. “Uno habla desde lo que ha hecho, de la evidencia, y eso te da mucha más fuerza como para poder plantear las soluciones a estas problemáticas complejas, que es cómo volver a recuperar las funciones del ecosistema que ha perdido”, sostuvo.

La incorporación de estándares internacionales fue valorada por Andrea Romero, consultora de la FAO y profesora invitada del programa, quien destacó que estas herramientas permiten fortalecer las capacidades técnicas de quienes lideran iniciativas de restauración en distintos territorios. “Estos estándares permiten generar y fortalecer las capacidades de los restauradores actuales y futuros para ampliar el alcance de la iniciativa no solo para Chile, sino a nivel internacional”, afirmó.

Una mirada similar expresó Angela Hernández, investigadora del Centro de Investigación de Ecosistemas de la Patagonia (CIEP) y profesora invitada del curso, quien destacó la orientación territorial que ha adquirido la iniciativa. A su juicio, el programa se encuentra “encaminado hacia dónde ha transicionado la restauración a nivel internacional, donde abarca desafíos de restauración justamente a escalas amplias como el paisaje”.

La especialista añadió que la diversidad de perfiles profesionales presentes en el curso constituye uno de sus principales atributos, ya que obliga a construir una visión multidisciplinaria frente a problemáticas complejas, “que son los desafíos que también hoy enfrenta el rubro”.


Formación con impacto territorial.
Desde su creación, el curso ha formado a cerca de 80 profesionales de Chile y Latinoamérica, consolidándose como una de las principales instancias de especialización en restauración ecológica de ecosistemas forestales del país.

Para quienes participaron en esta versión, la experiencia representó una oportunidad única de aprendizaje e intercambio. Leana Molina, estudiante del Magíster en Áreas Silvestres y Conservación de la Naturaleza de la Universidad de Chile, calificó el curso como una experiencia transformadora. “Me llevo la impresión que la restauración de bosques necesita constante experimentación, especialmente en escenarios de cambio global”, comentó, destacando además el valor de generar espacios abiertos a la investigación para avanzar hacia la sostenibilidad.

Una visión compartida por Martín Morales, estudiante del mismo programa y profesional de Gesam Consultores, quien definió la experiencia como “muy fructífera”. Según explicó, el curso le permitió llevarse “ideas mucho más completas de cómo hacer un buen plan de restauración”, conocimientos que espera aplicar tanto en proyectos de consultoría como en futuras iniciativas de conservación.

La cuarta versión del curso fue organizada por el Instituto Forestal (INFOR) y la Universidad de Chile, con la colaboración de la Fundación San Ignacio del Huinay, Fundación Alerce 3000 y las empresas Insular y CELEO, reafirmando el compromiso de las instituciones participantes con la formación de especialistas y la generación de conocimiento para la recuperación y conservación de los ecosistemas forestales de Chile.