Con una degustación de variadas preparaciones elaboradas a base de piñón, a cargo de la chef Ana María Covili, el Instituto Forestal (INFOR) presentó proyecto que releva el potencial y las ventajas comerciales de este fruto seco, el más valorado del mundo.
Múltiples son los beneficios del piñón, no sólo como codiciado producto gourmet, sino que también exhibe destacadas propiedades saludables y representa una excelente oportunidad comercial para el país, razones que llevaron al Instituto Forestal (INFOR) a desarrollar el proyecto “El Piñón Comestible del Pino (Pinus pinea); un negocio rentable para Chile”.
La iniciativa, dirigida por la Jefa de Proyecto e investigadora del INFOR, Verónica Loewe, cuenta con el financiamiento de INNOVA-CHILE de CORFO y busca determinar estrategias comerciales para la exportación del piñón según los requerimientos del mercado internacional, evaluar la productividad y calidad de esta especie producida en nuestro territorio e implementar modelos productivos.
Dentro del proyecto, también se contempla tanto la evaluación del potencial del mercado europeo para piñones de pino producidos en Chile, como su inserción en el mercado nacional; su situación fitosanitaria y los impactos socioeconómicos y ambientales que conlleva su cultivo.
Según datos del INFOR, la superficie potencial total para el pino piñonero en Chile asciende a un millón 347 mil 433 hectáreas (ha); en tanto que, de acuerdo con investigaciones de esta institución, en una superficie de 70 a 100 ha, la producción anual estimada de piñón blanco es de unos dos mil kilos, observándose crecimientos muy interesantes y una productividad, sin manejo, que alcanza la media de España, país que ostenta el 45% de la producción mundial.
Chile muestra un elevado potencial de producción del piñón en términos biológicos y agronómicos, comparable con las mejores condiciones que ostenta Portugal, otro de los países líderes en este ámbito.
Entre los valores nutricionales de esta especie, destacan su alto aporte en proteínas y su baja cantidad de grasas y carbohidratos, además de exhibir cualidades de alimento saludable y ser fuente de compuestos bioactivos como fitoesteroles, ácidos grasos insaturados, fibra dietética, polifenoles, entre otros, los cuales pueden incorporarse en alimentos funcionales procesados.
En ese sentido, ya en el año 2003, la Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos, autorizó la difusión del consumo de semillas asociándolo con la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares, pues éstas disminuyen los niveles de colesterol, razón por la cual las dietas saludables, cuya demanda ha aumentado considerablemente, incluyen la ingesta de frutos secos.
Presente en productos de confitería, repostería, condimentos, salsas y diversas preparaciones saladas, como harina para espesar y saborizar sopas, el piñón es un Producto Forestal No Maderero (PFNM) que representa múltiples ventajas para nuestro país, puesto que esta especie está siendo afectada por una severa plaga en Europa, situación que afectará su producción mundial.
Finalmente, factores como la ausencia de problemas sanitarios en Chile, la presencia de barreras naturales y legislativas que limitan el ingreso de plagas a nuestro territorio y el creciente interés europeo por identificar plantaciones y lugares para el cultivo y abastecimiento del piñón, auguran buenas perspectivas para su comercialización.


