Antecedentes
La gran variedad de usos, así como las claras ventajas que presenta la madera frente a otros materiales, como son su disponibilidad en diversas formas y tamaños, gran resistencia con relación al peso, facilidad de trabajo y baja conductividad térmica, entre otras, son ampliamente conocidas y han permitido que este material se destaque por sobre otros. Sin embargo, la madera en su estado natural presenta también ciertas limitaciones que se refieren principalmente a la susceptibilidad de ser atacada por algunos organismos vivos, los que pueden causar daños irreparables. Estos organismos, entre los que se encuentran los hongos, insectos, bacterias y taladradores marinos, necesitan condiciones favorables para su desarrollo en el interior de la madera, específicamente de temperatura y humedad, así como una fuente de alimentación que es proporcionada por la madera.
Frente a estos potenciales peligros, surge entonces una forma de proteger la madera incorporándole sustancias preservantes al interior de ella, es decir, productos químicos que no la dañan pero que son tóxicos para los organismos que se alimentan de ella.
1. Preservantes para maderas
Los preservantes de la madera pueden ser divididos en dos grupos:
- Preservantes oleosolubles
- Preservantes hidrosolubles
En el primer grupo se encuentra la creosota y el pentaclorofenol. El primero de los mencionados es un aceite derivado de la destilación del alquitrán de hulla, y es un preservante muy eficaz que ha sido utilizado en durmientes de ferrocarril, postes y pilotes marinos. Entre sus desventajas se mencionan su mal olor, baja pintabilidad y su baja resistencia al fuego. El pentaclorofenol, en tanto, es un material escamoso, de color café grisáceo, que debe ser utilizado en una solución al 5% en peso en algún aceite mineral mediano o pesado, tal como el petróleo Diesel.
Los preservantes hidrosolubles son formulaciones de sales de diferentes metales (flúor, boro, arsénico, cobre, zinc, etc.) que presentan diferentes funciones. Unas actúan como insecticidas y otras como fungicidas, mientras que unas terceras actúan como fijadoras de las materias activas en la madera. En esta categoría se ubica la sal de impregnación CCA (cobre, cromo, arsénico), producto no lixiviable ni volátil, hoy en día el producto preservante más utilizado en el mundo, tanto en aplicaciones domiciliarias como en exteriores.
En el año 1999, en EE.UU. se preservaron un total de 20,7 millones de metros cúbicos de madera, de los cuales 6,08 millones corresponden a madera para construcción. De esta cifra, 5,7 y 0,38 millones fueron tratados con preservantes hidrosolubles y oleosolubles, respectivamente. El preservante de mayor utilización fue el CCA, con una participación cercana al 95% (Fuente: US Production, Prices, Consumption. FPL. 2001).
La industria de preservación en Europa del año 2000 produjo alrededor de 6,5 millones de m3 de madera impregnada para la construcción, postes, durmientes, usos agrícolas, marinos y otros. De este total, 2,86 millones de m3 fueron destinados a la construcción de viviendas. Por otra parte, 715.000 m3 de madera fueron tratados con los preservantes LOSP (Fuente: www.wei-ieo.org/woodpresevation.htm).
La efectividad del CCA permite aplicaciones eficientes en aquellas maderas que por su uso deben estar en contacto directo con el suelo o someterse a condiciones desfavorables. Este preservante de origen inorgánico, presenta componentes activos con las siguientes funciones:
- Arsénico: acción insecticida
- Cobre: acción fungicida
- Cromo: acción fijadora, reductor de la acidez o efecto corrosivo del producto.
No obstante la situación descrita, hoy en día varios países han puesto restricciones al CCA para aquellas aplicaciones domiciliarias sobre el nivel del suelo. En EEUU comenzó a regir a partir del 1 de enero de 2004, en tanto que Europa la implementará a partir del 30 de junio del mismo año (Fuentes: Environmental Protection Agency (EPA), Announces February 12,2002; Commission Directive 2003/02/EC. Commission Of The Europe Communities).
1.1 Productos alternativos al CCA
En EE.UU. existen tres preservantes alternativos al CCA que se están comercializando como productos libres de arsénico. Ellos son el ACQ (Alcalino Cobre Cuaternario), CBA (Cobre, Boro, Azol) y el Cobre bis-(N-cyclohexyldiazeniumdioxy) (Cu-HDO o copper xyligen). Todos estos productos permiten el uso de la madera sobre y bajo el nivel del suelo.
En este mismo país también se están utilizando preservantes específicos para productos que no están en contacto con el suelo (productos de remanufactura: puertas y ventanas). Entre ellos se cuentan el IPBC, TBTO y CPF.
El IPBC (3-yodo-2-propynl butyl carbamate) es un preservante efectivo contra hongos, no contra insectos, formulado con agua o con solventes orgánicos. El TBTO (Bis tri-n-butyltin) es un compuesto organo estañoso, no coloreado o suavemente amarillo, soluble en muchos solventes orgánicos pero insoluble en agua. El CPF (chlorpyrifos) es un preservante muy utilizado en la agricultura que posee una efectiva acción contra ataque de insectos, soluble en agua y solvente orgánico. En el caso que exista un eventual riesgo de ataque de hongos junto al de insectos, se podrá utilizar una combinación adecuada, como por ejemplo Clorotalonil-CPF o IPBC-CPF (Fuente: Wood Handbook. Wood as an Engineering Material. Gen. Tech. Rep. FPL-GTR-113. Madison, WI: USDA, Forest Service, Forest Products Laboratory. 1999).
En América Latina se están registrando los preservantes alternativos al CCA pero no hay normas que limiten su uso. Los países que están utilizando productos alternativos al CCA se basan en las especificaciones de tratamiento y calidad entregadas por la AWPA de los EEUU, organismo que agrupa a la industria de preservación de ese país. En esta región el uso de productos de preservación para puertas y ventanas es desconocido.
En Europa, los productos alternativos al CCA son el Cobre Benzalkonium Chloride, Cobre Boro Tebuconazole, Cobre Cobre-HDO, Cobre Cobre-HDO Boro, Cobre polymeric betain, CCB y CCP. Para productos sobre el nivel del suelo está la alternativa de los denominados Light Organic Solvent Preservatives (LOSP): TBTO (óxido de tributil estaño) y TBTN (naftenato de tributil estaño) (Fuente: Past, present and future of the wood preservation industry. Michael H. Freeman, et al. 2003. Forest Product Journal, October 2003. Vol. 53 N°10; Presevation of wood. Citepa. www.vyh.fi/tila/ilma/paastot/preservation_of_wood.doc).
En Nueva Zelandia y Australia se sigue usando el CCA en todo tipo de aplicaciones, no obstante que existen alternativos comerciales como el ACQ y CBA. Para productos sobre el nivel del suelo está la opción de los denominados Light Organic Solvent Preservatives (LOSP): TBTO y TBTN (Fuente: www.osmose.com.au; www.osmose.co.nz; www.koppersarch.co.nz).
1.2 Características de la madera impregnada con CCA / ACQ / CBA / CPF / BS / LOSP
Los productos como el CCA y sus alternativos, en general, son aplicados a través del proceso vacío presión, el cual incorpora una gran cantidad de líquido preservante en la madera, modificando drásticamente su contenido de humedad inicial (cercano al 28%). El uso final de la madera demanda un nuevo tratamiento de secado, de manera de llevarla a la humedad que requiere su condición de servicio final.
CCA, ACQ y CBA
La madera tratada con estos preservantes queda con un color verde y con un alto peso, debido a las características hidrosolubles de los preservantes.
CPF y BS (Boro. Silicio)
Estos preservantes aumentan el contenido de humedad de la madera pero tienen la ventaja que dejan la madera sin cambios de color. El CPF es un producto orientado a la prevención del ataque de termitas. El BS, en tanto, es un producto que está en etapa introductoria en Chile y que tendría la característica de transformar la madera en un elemento no apetecido por los destructores de la madera, principalmente hongos e insectos. (Fuente: Boletín CORMA, Año 4, N° 2, Julio 2003). La madera tratada con estos productos utiliza el agua como solvente, obligando a un secado posterior.
LOSP
Los principales Light Organic Solvent Preservatives (LOSP) que se comercializan en la actualidad son el TBTO (óxido de tributil estaño) y el TBTN (naftenato de tributil estaño). El primero de los mencionados se utiliza para condiciones de riesgo bajo (H1-H2), en tanto que el TBTN se emplea en condiciones de riesgo moderado (H3). Estos productos tienen la particularidad de no modificar el color natural de la madera y de aplicarse con solvente agua o solvente orgánico, en cuyo caso no se altera el contenido de humedad inicial de la madera (Fuente: www.osmosse.co.nz; kopperarch.co.nz).
El costo estimado de la impregnación con un LOSP se encuentra entre US$ 72 y US$ 80/m3 de madera tratada. Este valor se obtiene al considerar un costo de solución para un tratamiento de nivel H3, según norma neozelandesa NZ3640, de US$2 por litro de solución, y una absorción de 36 a 40 litros de solución/m3.
2. Procesos de preservación
En la preservación de maderas se distinguen dos métodos, los que se ejecutan con y sin presión.
En los procesos con presión, la madera es impregnada en un autoclave cerrado aplicando una presión considerablemente mayor que la atmosférica. El proceso más conocido y empleado por la industria de preservación se denomina célula llena o Bethell (Fuente: Impregnación a presión con sales hidrosolubles tipo CCA. Informe Técnico N° 68. Instituto Forestal de Chile). Las fases sucesivas de operación de este proceso son las siguientes:
- La madera previamente acondicionada se carga en un autoclave y se aplica vacío para extraer el aire desde su interior y la mayor cantidad posible de aire de la madera.
- El preservante a temperatura ambiente u otra temperatura, dependiendo del tratamiento, es admitido en el autoclave sin alterar el nivel de vacío.
- Una vez que el preservante llena el autoclave, se aplica presión hasta que la madera no tenga más capacidad de absorción o hasta la retención requerida de acuerdo a normas o especificaciones.
- Posterior a la aplicación de la presión, esta es liberada y se devuelve a un estanque toda la solución preservante que no se inyectó a la madera.
- Un vacío final se aplica para dejar la madera libre de goteo.
Indudablemente, los métodos de preservación sin presión son los más simples para tratar la madera, siendo también simples los equipos que se utilizan ya que son únicamente a presión atmosférica. Estos procesos son útiles cuando la situación de riesgo de la madera es baja y se requiere una pequeña protección. Las formas más comunes de aplicación corresponden a la brocha, aspersión, inmersión, baño caliente – frío y los que utilizan los fenómenos de difusión (Fuente: Manual del Grupo Andino para la Preservación de Maderas. Junta del Acuerdo de Cartagena. Comunidad Económica Europea. 1988).
Una variante moderna del método de impregnación sin presión es el denominado proceso de doble vacío o “vac-vac”. Esta técnica fue desarrollada para proporcionar a la madera un tratamiento de protección de baja profundidad, conocido internacionalmente como tipo “envoltorio”. Este tipo de proceso es suficiente cuando se desea entregar preservación de largo plazo, bajo condiciones de riesgo de bajo a medio, para productos tales como molduras, madera elaborada, puertas y ventanas en su etapa final de procesamiento. Esta característica especial del proceso lleva a optimizar el uso del preservante y a minimizar el aumento de humedad de la madera (Exposure to preservatives used in the industrial pre - treatment of timber. Garrod et al, 1999).
El sistema de doble vacío es conocido y aplicado en países como Australia, Nueva Zelandia, Finlandia, Inglaterra, Francia y Holanda. En Chile no se ha usado el sistema por lo que se le considera como una nueva tecnología aplicada a la madera de Pino radiata.
El proceso de doble vacío considera las siguientes etapas:
- La madera se aloja dentro de un autoclave especialmente diseñado para el tratamiento, el cual es cerrado herméticamente.
- Se genera vacío al interior del autoclave con la intención de reducir en un nivel aceptable la cantidad de aire presente dentro de las cavidades celulares de la madera.
- Una vez alcanzado este punto de vacío, se procede a la inundación del autoclave con el preservante que va a ser absorbido por la madera.
- Finalizada la inundación del autoclave se procede a llevar el sistema a presión atmosférica hasta alcanzar un nivel de absorción deseado.
- Posteriormente se aplica un segundo vacío para retirar solución preservante sobrante.
Cuando se aplica la técnica de doble vacío, el contenido de humedad de la madera a tratar debe estar en las mismas condiciones de humedad en la cual va a ser utilizada. Una vez terminado el proceso y transcurrido un breve tiempo para que se evapore el solvente orgánico, la madera no experimenta cambios en su contenido de humedad.
Si la técnica de doble vacío se aplica con un LOSP hidrosoluble, TBTO, el aumento de humedad en la madera es poco significativo y basta un secado suave para eliminar el agua que la deja fuera del rango de uso.
2.1 Ventajas del sistema vacío - vacío respecto al sistema vacío presión
Infraestructura
- A igual volumen de producción, una planta impregnadora vacío presión es una unidad más cara que una de doble vacío. La unidad de vacío presión considera una bomba de presión que es un costo significativo dentro de una unidad de este tipo, además de requerir un cilindro de acero con un espesor mayor de material.
- La planta vacío-vacío considera un autoclave de sección cuadrada o rectangular que proporciona mayores facilidades para la fabricación.
- Por la forma del autoclave vacío-vacío, el factor de ocupación volumétrico es notoriamente mayor que en el caso de usar un cilindro. Asimismo, las facilidades operacionales que presenta el trabajar con un autoclave de forma semejante a la de un paquete de madera traerá importantes beneficios económicos.
Tratamiento
- La duración del ciclo de impregnación es menor, situación que conduce a una mayor producción por día. El proceso de doble vacío tiene una duración de alrededor de una hora, en tanto que el de vacío y presión alcanza las 2 horas.
- En el caso de trabajar con un preservante hidrosoluble, el cambio en el contenido de humedad y peso es notoriamente menor en el doble vacío y por ende el secado posterior también será más rápido.
- Habitualmente las plantas de doble vacío trabajan con preservantes LOSP que no alteran el contenido de humedad de la madera, no modificando su peso una vez evaporado el solvente.
3. Control de calidad
En general, los países resuelven este importante tema con normas o sistemas comerciales de garantías para el usuario final.
En EE.UU. se está utilizando un sistema conocido como UCS (Use Category System), que es una nueva forma de organizar las normas de los distintos productos. Ella proporciona facilidades al usuario final para especificar la madera impregnada basado en el riesgo de biodeterioro al que estará sometida la madera.
3.1 Penetración y retención del preservante
La penetración se refiere a la profundidad que alcanza un preservante en la madera y se expresa en unidades de longitud, milímetros o pulgadas. La penetración del preservante depende de la especie, contenido de humedad, permeabilidad y el proceso de impregnación que se emplee.
La retención es la cantidad de preservante retenido por la madera en una unidad de volumen, se expresa en kg/m3 o pcf (libras por pie cúbico). También se puede explicar como la dosis mínima de preservante que dará un cierto nivel de efectividad. Su medición se puede realizar mediante la aplicación de métodos químicos cuantitativos, espectrofotometría de absorción atómica, o fluorescencia de rayos X.
3.2 Normas internacionales
A nivel internacional una de las más reconocidas son las de la AWPA (American Wood Preserver’s Association). Ellas son aceptadas por una gran cantidad de países distintos al de origen.
Las normas que cubren el área de la preservación de la madera utilizadas por Inglaterra y Europa son las siguientes (Fuente: British European Standards)
- BS EN335 1992/1996. Describe las situaciones en las cuales la madera puede ser utilizada.
- BS EN350 1994. Entrega información acerca de la durabilidad natural de la madera.
- BS EN351 1996. Proporciona un vocabulario para especificar los usos de un preservante.
- BS EN460 1994. Entrega una guía sobre el grado de durabilidad requerido para 5 clases de riesgo.
- BS EN599 1997. Define el procedimiento sobre como evaluar la eficacia de un preservante.
- BS 1282 1998. Uso y aplicación de los preservantes de madera
- BS 4072 1999. Indicaciones de cómo preparar la solución CCA.
- BS 5268 1989. Guía sobre la preservación de madera estructural en Inglaterra.
- BS 5589 1989. Guía de cómo especificar y usar la madera tratada en Inglaterra.
- BS 5707 1997. Preparación del preservante en un solvente orgánico.
Nueva Zelandia y Australia, tienen su normativa local y entre las más importantes se encuentran la MP3640 y la AS1604, respectivamente. En Australia, es un requerimiento de la TPAA, que las plantas impregnadoras cumplan con los estándares Australianos y la legislación estatal.
4. La preservación en Chile
El Pino radiata posee una baja durabilidad natural, aspecto que es señalado en la norma chilena 789/1 of. 87. Sus aplicaciones industriales y nuevos usos han ido de la mano con los avances en el área de la preservación de maderas. La Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones del país reconoce la necesidad de su protección contra el ataque de hongos e insectos (Ministerio de Vivienda y Urbanismo. Ley General de Urbanismo y Construcciones. 1997).
El Pino radiata posee una alta permeabilidad, parámetro que favorece su preservación. Esta condición permite tratamientos totales de la albura, entregando una excelente vida útil de la madera tratada. En Chile la historia destaca los soportes de los galpones que Forestal Cholguán construyó a mediados de la década de los 50 en su hacienda Canteras, cercana a Los Angeles, y también algunas casas que hoy en día se mantienen en condiciones favorables en Temuco y que fueron construidas por Industrias Fourcade hace más de 30 años con madera tratada con CCA (Fuente: Revista Lignum, Febrero 2000).
En el país, la industria de preservación se inició en la década del 50, con el fin de responder a la escasez de las especies forestales tradicionalmente ocupadas por su durabilidad, tales como el roble para estructuras y durmientes, así como el ciprés de las guaitecas y el alerce para postes y polines. El producto preservante más utilizado en esa época era la creosota, sin embargo, siguiendo la tendencia mundial, su uso en Chile comenzó a declinar, dando paso a sustancias basadas en compuesto químicos inorgánicos (Fuente: Revista Lignum, Abril 1997).
Las aplicaciones de CCA y creosota han seguido operando hasta el día de hoy, debido a que ambos preservantes entregan un buen comportamiento en sus respectivas aplicaciones, además de no existir observaciones relacionadas con el medio ambiente y/o las personas. Desde los años 80 en adelante también se utilizó en nuestro país el CCB (cobre, cromo, boro), producto que se comercializó en cantidades mínimas.
En la actualidad el CCA se ha entendido como un preservante de amplio espectro, abarcando aplicaciones agrícolas, postes para las líneas de transmisión eléctrica y telefónica, y los requerimientos de madera impregnada que ejerce el área de la construcción (pilotes, maderas estructurales, revestimientos, cerchas).
4.1 Caracterización de la industria de la preservación nacional
En Chile existen aproximadamente 170 plantas de tratamiento de maderas con la sal CCA, concentradas en su mayor parte en las regiones Metropolitana, V, VII, VIII y IX (Fuente: Proveedores de sal de impregnación CCA). Este elevado número de unidades de impregnación se explica por el explosivo crecimiento de las plantaciones de kiwis a fines de los ochenta y el auge que ha experimentado la industria vitivinícola en los años noventa y el consiguiente aumento en la plantación de viñas, las cuales emplean polines y otros productos elaborados con madera impregnada. El panorama descrito llevó a varios privados a incorporarse a un negocio que no demanda una alta inversión - entre US$ 23.000 y US$40.000 sin considerar el terreno - y no presenta barreras de entrada.
Tres son las empresas proveedoras de sal de impregnación CCA en Chile, ellas corresponden a Arch - Quimetal Ltda. (50%); Agrospec SA (25%), y Quipasur SA (25%). Todas ellas importan las materias primas y fabrican el CCA en el ámbito local.
El mercado nacional para el CCA presenta crecimientos anuales del orden del 10%, alcanzando en la actualidad un volumen de unas tres mil toneladas anuales, a un precio que bordea los US$ 1,6 por kilogramo de producto comercial.
En la actualidad, Arch – Quimetal y Agrospec están comercializando productos alternativos al CCA. Ellos corresponden al CBA y ACQ, respectivamente, que al igual que CCA cubren todos los niveles de riesgos de biodeterioro a los que se puede ver enfrentada la madera.
En el mercado local se encuentran disponibles repelentes al agua para ser mezclados con CCA, además de tintes que se aplican en forma industrial para que la madera impregnada con CCA no adquiera el color verde característico.
Los requisitos para la madera impregnada con CCA se encuentran en la norma NCh 819 Of2003, que reconoce seis grupos de uso:
- R1: madera usada en interiores, ambientes secos, con riesgo de ataque de insectos.
- R2: madera usada en interiores. Riesgo de ataque de hongos e insectos.
- R3: maderas usadas en exteriores, sin contacto con el suelo. Riesgo de ataque hongos e insectos.
- R4: maderas enterradas o apoyadas en el terreno. Riesgo de ataque hongos e insectos.
- R5: Maderas enterradas en el suelo. Riesgo de ataque hongos e insectos.
- R6: maderas expuestas a la acción de aguas marinas.
4.3 Control de calidad
En nuestro país, no existe la madera impregnada comercializada con garantía de una determinada vida útil. En el caso de ser volúmenes importantes, se fijan los acuerdos comerciales en base al cumplimiento de una norma. Una vez impregnada la madera, un organismo controlador de calidad independiente contratado por una de las partes realiza el control de la madera impregnada. También existe la modalidad de control de calidad permanente, donde toda la producción de madera tratada está certificada por un agente externo.
En cuanto a la calidad del tratamiento de impregnación, las plantas productoras de madera impregnada son libres de adscribirse a un programa de certificación de calidad permanente realizado por un organismo externo. En Chile son 20 las plantas impregnadoras que cuentan con este tipo de certificación de calidad y otras realizan “certificaciones por lotes”, que corresponden a acuerdos comerciales donde el comprador demanda el control de calidad a través de una tercera parte. Algunos organismos o empresas que realizan el control de calidad en nuestro país son Universidad del Bío Bío, Universidad de Talca, Fundación Chile y Corthorn Quality.
En el caso particular de la madera de construcción que va destinada a obras que ejecuta el estado chileno, el Servicio de la Vivienda y Urbanismo posee un registro de las empresas autorizadas para la ejecución de los controles de calidad, por lo que la madera impregnada que recibe una obra debe tener un certificado de calidad que posteriormente es requerido para cursar los estados de pagos requeridos.
Los requisitos para la madera impregnada con CCA se encuentran en la norma NCh 819 Of2003, que exige 4 kilos de óxido activo de CCA por m3 de madera para la construcción; 6,4 kilos para polines agrícolas; 9,6 para postes y 40 para construcciones que van a estar en contacto con agua de mar, como por ejemplo, muelles (Fuente: INN, NCh 819 Of2003)
4.4 Barreras de entrada para el uso de preservantes alternativos
Las plantas impregnadoras no tienen barreras de entrada al negocio de la preservación y la comercialización de maderas impregnadas.
Las plantas impregnadoras son controladas en los aspectos sanitarios y de seguridad operacional por el Servicio de Salud correspondiente, basados en el DS 594 del año 1999: Condiciones sanitarias básicas en los lugares de trabajo.
Si existe una barrera de entrada al negocio para las empresas que fabrican y/o importan el preservante, siempre y cuando sus componentes estén dentro de un registro de ingredientes activos con un nivel de peligrosidad para las personas o el medioambiente. En esta situación el SAG (Servicio Agrícola y Ganadero) solicita completos antecedentes descriptivos de los ingredientes activos y ecotoxicológicos, donde se verifica la viabilidad del producto que se desea registrar. Además de la eventual aprobación del registro que se pretende, también se debe incurrir en gastos de tramitación y los también eventuales gastos de estudios que no estén realizados y sean básicos para la tramitación del registro.
4.5 Tratamiento de residuos
Este proceso comienza desde que la madera es impregnada hasta que ella es utilizada en obra. Los puntos en los cuales se pueden generar residuos son los siguientes:
La planta de tratamiento, que eventualmente genera polvo, arena, aserrín o restos de madera que se mezclan con el preservante. Será necesario definir si estos desechos están dentro del marco regulatorio ambiental o es necesario un tratamiento previo antes de su disposición final.
Un lugar donde en teoría no debería haber generación de residuos es en la construcción. Múltiples factores llevan a la posibilidad de realizar cortes o rebajes a la madera ya tratada. Esto es sin duda, bajo el punto de vista del impregnador una acción que no se debiera realizar dado que deja expuesta la zona donde se realizó la operación, al eventual ataque de microorganismos, no obstante los fabricantes de los productos químicos han desarrollado productos para remediar estas acciones ‘in situ’. En el caso de esta generación de residuos, habrá que verificar si estos desechos pueden dejarse en la basura común o debieran ser llevados a lugares especiales para tratamientos de eliminación o almacenamiento.
4.6 Costo de impregnación y secado de madera de pino radiata
| Preservante |
Costo (US$/m 3 ) |
Cambio (%)* |
| Madera |
Preservación |
Secado |
Total |
| CCA |
120 |
10,7 |
30 |
160,7 |
- 18,2 |
| ACQ |
120 |
40,0 |
30 |
190,0 |
- |
| CBA |
120 |
40,0 |
30 |
190,0 |
- |
| LOSP |
120 |
76,0 |
- |
190,0 |
+ 3,0 |
* Respecto de los productos ACQ y CBA
A los costos mencionados, se debería agregar el costo por concepto de pintado de la madera, considerando que los preservantes como el CCA y sus alternativos dejan la madera con un color verde.
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